¿De qué hablamos cuando nos referimos a "innovación"?
Existen diversas definiciones de lo que es la innovación, y todas ellas pueden ser aceptadas por igual.
En términos generales, podemos decir que innovar es conseguir un fin a través del conocimiento, siguiendo un camino que no se había seguido anteriormente, no es algo que sea un gran mérito personal sino que es algo que todo el mundo hace a diario. Pero podría decirse que la innovación nunca llega a su fin. Es un camino desconocido que nos lleva a un objetivo, una vez conseguido nos lleva a otros caminos desconocidos. Incluso podemos no llegar al objetivo previsto, teniendo por ello que continuar innovando, ya que sería la única solución de realizar el camino hacia nuestro objetivo inicial.
Centrándonos en definiciones más exactas en el ámbito educativo, encontramos esta:
Juan Escudero (PASCUAL, 1988: 86) señala que “Innovación educativa significa una batalla a la realidad tal cual es, a lo mecánico, rutinario y usual, a la fuerza de los hechos y al peso de la inercia. Supone, pues, una apuesta por lo colectivamente construido como deseable, por la imaginación creadora, por la transformación de lo existente. Reclama, en suma, la apertura de una rendija utópica en el seno de un sistema que, como el educativo, disfruta de un exceso de tradición, perpetuación y conservación del pasado. (…) innovación equivale, ha de equivaler, a un determinado clima en todo el sistema educativo que, desde la Administración a los profesores y alumnos, propicie la disposición a indagar, descubrir, reflexionar, criticar… cambiar.”
Personalmente veo la definición muy acertada pese a ser ya un poco antigua, dado que recalca que en la educación se debe innovar desde lo más alto hasta lo más minísculo. Aún siendo antigua, habiendo tenido años para que el ámbito educativo haya properado, seguimos teniendo ese exceso de tradición en las aulas, queriendo conservar todo el pasado, sin hacer grandes cambios, sin incluir novedades que hagan al alumnado poder investigar por sí mismos, disfrutar en el proceso y obtener unos resultados adecuados e incluso mejores que con otras metodologías previas. Es necesario que la educación deje a un lado lo rutinario e innove sin miedo al error, porque de todo realmente se aprende.
Para reflejar mejor esto que opino, la definición que vimos en clase de Carbonell, lo hace de una forma mucho más precisa y clara, por ello, quiero dejarla también a continuación:
Jaume Carbonell (CAÑAL DE LEÓN, 2002: 11-12), quien entiende la innovación educativa como: “un conjunto de ideas, procesos y estrategias, más o menos sistematizados, mediante los cuales se trata de introducir y provocar cambios en las prácticas educativas vigentes. La innovación no es una actividad puntual sino un proceso, un largo viaje o trayecto que se detiene a contemplar la vida en las aulas, la organización de los centros, la dinámica de la comunidad educativa y la cultura profesional del profesorado. Su propósito es alterar la realidad vigente, modificando concepciones y actitudes, alterando métodos e intervenciones y mejorando o transformando, según los casos, los procesos de enseñanza y aprendizaje. La innovación, por tanto, va asociada al cambio y tiene un componente – explícito u oculto- ideológico, cognitivo, ético y afectivo. Porque la innovación apela a la subjetividad del sujeto y al desarrollo de su individualidad, así como a las relaciones teoríapráctica inherentes al acto educativo.”



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